miércoles, 8 de mayo de 2013

Del cuerpo a la Actuación. 1er Ensayo para el Maestro Carlos Araque Osorio, cuerpo.


¿Las cualidades del actor? Tienen estas acaso un orden especifico, o son ciertos parámetros que debe tener en su repertorio cualitativo, el actor es un ser que desarrolla sensaciones y crea, no hay reglas, no hay un camino trazado para llegar al fin.
La técnica no es más que eso técnica, movimiento, sensación, dolor y aguante del rigor. Es tan física o mental  como el actor lo quiera y permita; pero no se puede solo recaer en la técnica, esta debe avanzar conmigo al ritmo de mi desarrollo como actor.

Un artista no tan artista, al actor crea a partir de accidentes, todo es un accidente, partiendo de la pre-expresividad que genera accidentes de movimientos, pensamiento y re entendimiento del texto, un pintor está sentado y sin desequilibro (es decir que el equilibrio no es parte de su obra) el actor está sentado pero el equilibrio hace parte de su ser, de su estar en escena. Se crea y luego se destruye.

Yo soy el teatro. Aprecio las demás estructuras y formas que juegan en el conjunto para crear una atmósfera propicia, pues este juego es de astucia y saber jugarlo en equipo, pero ¿quién da vida a la escena?, acaso son las luces, el viejo mueble puesto en el escenario o quizá la música, entro en contradicción pues pienso que son parte fundamental y con estos se comunica y se genera la atmósfera deseada, pero el actor es parte indiscutible del desarrollo de las acciones y de poner al público en diferentes situaciones y pensamientos. Mi carne, mis huesos, mis ojos, mis manos, mis pies, mi voz, todo un yo conforma el teatro, soy su morada, soy quien provoca emociones y sensaciones.

Cuando sufro, cuando soy llevado al extremo de las acciones físicas, del entrenamiento, del rigor, de la precisión entonces hay entro en desequilibrio y afloran emociones naturales. (Esto fue experimentado en clase de Actuación con el maestro Diego Zamora) la sensación de sentir el drama y sufrimiento de  no querer pero aun así poder resistir mas la posición estática en la que me encontraba, incapaz de moverme y salir corriendo, generaba en mí impotencia y recuerdos de momentos en lo que me sentí igual. Entiendo y descubro.

La pre-expresividad es necesaria y muy útil para el proceso de la creación,  más cuando hablamos de creación colectiva; el actor es un ser creativo, critico, minucioso y a la vez un tanto exagerado. Es libre de proponer e investigar, de seguir una partitura y fragmentarla, llevarla a sí mismo, interpretarla, volver a la precisión del inicio y darse cuenta que la partitura no ha cambiado, el ha sido quien lo ha hecho.

Autonomía e individualización, ¿somos capaces de entrenarnos por nuestra cuenta? Es el oficio, es el rigor del que se habla y es necesaria la creación de nuestro propio training personal. Aun así, esto también puede ser colectivo e impulsando mas el sentido de pertenecía del grupo.

“el arte más alto es el que esconde todo artificio y no deja ninguna huella del artífice”…

…Como es planteado en el texto, es fácil de entender intelectualmente, pero llevarlo a la práctica depende de una constante búsqueda y desarrollo de técnicas.
Siento que en mi individualidad, soy el único que encontrara el camino para llegar a perder el nutrir de mi pensamiento, el saber de las acciones, el sentir de mis emociones, y en ese mismo perder, reencontrar y estar en mejor forma nutritiva. Cuerpo-mente, mente-cuerpo.

Es muy lejano el hecho de saber controlar mis emociones y es completamente necesario aprender a canalizar esta energía, La memoria emotiva podría llevarme a lugares llenos de desolación y depresión, más que llegar a la cumbre de la felicidad, aunque haciendo un análisis de la lectura, estos podrían transformarse y dar forma a la felicidad.
“el actor en su oficio, debe viajar a la esquizofrenia, ser esquizofrénico, entender, relacionar, sentirlo y vivirlo, pero en la finalidad del oficio, debe regresar del viaje en perfecta salud”

Comunicando con mi cuerpo y sus movimientos, lo sé y lo reconozco desde siempre, es evidente que existe un lenguaje superior o diferente al de comunicarnos por el habla, es el lenguaje corporal, mientras relato el texto, puedo, con movimientos, gestos o miradas, comunicar al espectador una relación diferente entre los personajes, a la que el texto plantea.

El vestido y el forro, es así, una fácil metáfora que plantea el texto, me ayudo a entender; el vestido es lo que se ve, lo que el espectador ve a simple vista, pero el forro es el trasfondo, lo que sucede en creación, en pre-expresión, es lo que fue creado por el actor, lo que transmitirá al espectador, y lo que genera intriga, dudas, preguntas, suposiciones, provocaciones y tantas sensaciones como estrellas hay en el cielo. Es la comunicación entre escena y público.

El forro es el cimiento del vestido, lo que lo mantiene, son sus hilos y tejidos, (causas y pensamientos) es el todo y el nada.

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