¿Las cualidades del actor? Tienen estas acaso un
orden especifico, o son ciertos parámetros que debe tener en su repertorio
cualitativo, el actor es un ser que desarrolla sensaciones y crea, no hay
reglas, no hay un camino trazado para llegar al fin.
La técnica no es más que eso técnica, movimiento,
sensación, dolor y aguante del rigor. Es tan física o mental como el actor lo quiera y permita; pero no se
puede solo recaer en la técnica, esta debe avanzar conmigo al ritmo de mi
desarrollo como actor.
Un artista no tan artista, al actor crea a partir de
accidentes, todo es un accidente, partiendo de la pre-expresividad que genera
accidentes de movimientos, pensamiento y re entendimiento del texto, un pintor
está sentado y sin desequilibro (es decir que el equilibrio no es parte de su
obra) el actor está sentado pero el equilibrio hace parte de su ser, de su
estar en escena. Se crea y luego se destruye.
Yo soy el teatro. Aprecio las demás estructuras y
formas que juegan en el conjunto para crear una atmósfera propicia, pues este
juego es de astucia y saber jugarlo en equipo, pero ¿quién da vida a la escena?,
acaso son las luces, el viejo mueble puesto en el escenario o quizá la música,
entro en contradicción pues pienso que son parte fundamental y con estos se comunica
y se genera la atmósfera deseada, pero el actor es parte indiscutible del
desarrollo de las acciones y de poner al público en diferentes situaciones y
pensamientos. Mi carne, mis huesos, mis ojos, mis manos, mis pies, mi voz, todo
un yo conforma el teatro, soy su morada, soy quien provoca emociones y
sensaciones.
Cuando sufro, cuando soy llevado al extremo de las
acciones físicas, del entrenamiento, del rigor, de la precisión entonces hay entro
en desequilibrio y afloran emociones naturales. (Esto fue experimentado en
clase de Actuación con el maestro Diego Zamora) la sensación de sentir el drama
y sufrimiento de no querer pero aun así
poder resistir mas la posición estática en la que me encontraba, incapaz de
moverme y salir corriendo, generaba en mí impotencia y recuerdos de momentos en
lo que me sentí igual. Entiendo y descubro.
La pre-expresividad es necesaria y muy útil para el
proceso de la creación, más cuando
hablamos de creación colectiva; el actor es un ser creativo, critico, minucioso
y a la vez un tanto exagerado. Es libre de proponer e investigar, de seguir una
partitura y fragmentarla, llevarla a sí mismo, interpretarla, volver a la
precisión del inicio y darse cuenta que la partitura no ha cambiado, el ha sido
quien lo ha hecho.
Autonomía e individualización, ¿somos capaces de
entrenarnos por nuestra cuenta? Es el oficio, es el rigor del que se habla y es
necesaria la creación de nuestro propio training
personal. Aun así, esto también puede ser colectivo e impulsando mas el
sentido de pertenecía del grupo.
“el
arte más alto es el que esconde todo artificio y no deja ninguna huella del
artífice”…
…Como es planteado en el texto, es fácil de entender
intelectualmente, pero llevarlo a la práctica depende de una constante búsqueda
y desarrollo de técnicas.
Siento que en mi individualidad, soy el único que
encontrara el camino para llegar a perder el nutrir de mi pensamiento, el saber
de las acciones, el sentir de mis emociones, y en ese mismo perder, reencontrar
y estar en mejor forma nutritiva. Cuerpo-mente, mente-cuerpo.
Es muy lejano el hecho de saber controlar mis
emociones y es completamente necesario aprender a canalizar esta energía, La memoria emotiva podría llevarme a
lugares llenos de desolación y depresión, más que llegar a la cumbre de la
felicidad, aunque haciendo un análisis de la lectura, estos podrían
transformarse y dar forma a la felicidad.
“el
actor en su oficio, debe viajar a la esquizofrenia, ser esquizofrénico,
entender, relacionar, sentirlo y vivirlo, pero en la finalidad del oficio, debe
regresar del viaje en perfecta salud”
Comunicando con mi cuerpo y sus movimientos, lo sé y
lo reconozco desde siempre, es evidente que existe un lenguaje superior o diferente al de comunicarnos por el habla, es el lenguaje corporal,
mientras relato el texto, puedo, con movimientos, gestos o miradas, comunicar
al espectador una relación diferente entre los personajes, a la que el texto
plantea.
El vestido y el forro, es así, una fácil metáfora
que plantea el texto, me ayudo a entender; el vestido es lo que se ve, lo que
el espectador ve a simple vista, pero el forro es el trasfondo, lo que sucede
en creación, en pre-expresión, es lo que fue creado por el actor, lo que
transmitirá al espectador, y lo que genera intriga, dudas, preguntas,
suposiciones, provocaciones y tantas sensaciones como estrellas hay en el
cielo. Es la comunicación entre escena y público.
El forro es el cimiento del vestido, lo que lo mantiene,
son sus hilos y tejidos, (causas y pensamientos) es el todo y el nada.
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