domingo, 26 de mayo de 2013

Ensayo Argumentativo partiendo del texto “Tres Culturas Familiares Colombianas” ¿Cómo es el colombiano de hoy?


Si lo que hoy somos los jóvenes de la actualidad es el reciclaje de todo un trayecto de situaciones históricas y políticas, de influencias, de difusiones culturales y herencia familiar se entiende que la familia es la cuna de la educación, pero el comportamiento y desarrollo de ésta han sido afectados a trabes de la historia moldeando lo que será el ser individual enfrentado a la sociedad y a la realidad. Lo que se proyecta es lo que ha formado al ser durante su  crecimiento siendo parte de un núcleo, de una familia.

En el colegio siempre se le dice al estudiante: “así serán en su casa”, haciendo alusión a su manera de actuar, el hogar trae un sin fin de aprendizaje y comportamiento; en la actualidad los medios de comunicación abordan a la juventud de frente y sin anestesia, pero con trampas mortales para su pensamiento como individuo, la televisión que es generalmente compartida en familia es un ataque directo, comunicando el fracaso de la sociedad, solo lo malo que nos sucede dejando en la mente del núcleo una sensación pesimista. Y no es la televisión el principal medio de comunicación que aleja el hecho de que en familia sean construidos los valores, la interacción constante del ser con el medio virtual propone cambiar el hablar de frente, es decir cara a cara, por una conversación virtual, inmediata, escrita y no sonora que aleja la cercanía física, la interacción entre los cuerpos.

¿Es prudente afirmar que la familia está en constante crecimiento? O por el contrario en una continua decadencia. El pensamiento del colombiano de hoy puede llamarse emprendedor y motivante, como a su vez destructivo y conformista; el colombiano es un personaje que enfrenta los problemas y conflictos sin evasión, pero que también intenta buscar la facilidad para llegar a la solución breve del conflicto. Audaz para los negocios y con mentalidad de comerciante insaciable, el colombiano de hoy es también competitivo.

La familia como entrenamiento para el trabajo en equipo. Desde el momento del nacimiento se siente una reciprocidad de la madre que cuida a su recién nacido, no solo por puro amor, si no también pensando que en el futuro él será quien cuide de ella. Entonces, las relaciones van formando el pensamiento, las dificultades entrenan la manera de como buscamos llegar a solucionar situaciones,  que son enfrentadas desde el núcleo familiar  cuidando el bienestar inmerso en el bienestar individual que afecta el bienestar de la familia. Por redundante que parezca del bienestar familiar parten notoriamente  la sana y optima relación del ser con la sociedad, la tan deseada armonía.

Así mismo como se relaciona con la familia se debe relacionar en otros núcleos como lo son el laboral, académico y de ocio. En cuanto se entra a un nuevo ciclo de relaciones, ya está impreso en el ser un modo de actuar, de pensar, de vivir, de sentir, ya se tienen un carácter y un cuerpo desarrollados, para cumplir o no con el oficio: “…cuando uno está interesado en hacer un trabajo, no tiene por qué ser diligente como las mulas que son muy diligentes en llevar la carga aunque no les interese nada.” de acuerdo con Estanislao Zuleta, pienso que el oficio es estandarizado, pero no nuestro carácter, ni la manera de ejecutarlo. Entonces no somos maquinas ejecutando lo mismo, somos seres cambiando en relación de algo y modificando los resultados.

Somos producto de algo que sucedió, somos el resultado de la constante modificación de la historia. Somos crecimiento y decadencia al mismo tiempo.




Juan Camilo Murcia Escobar
ASAB Artes Escénicas – Semestre I
Comprensión y Producción de Textos

2013 

sábado, 11 de mayo de 2013

Lo que el entrenamiento corporal dejo en mí y en mi fundamentación actoral.



Como si de una bacteria se hablara, así es mi maestro, logrando entrar sigilosamente desde mi cuerpo y su entrenamiento hasta llegar a mi mente y tener el poder de convertirla en un tornado de pensamientos, contradicciones y verdades que descubro. Tengo conflictos conmigo mismo, cuestionándome la necesidad que siento de estar entrenándome y el porqué lo hago, para que y porque estoy aquí. Fueron dudas resueltas satisfactoriamente y que quizá tenía en mente y ya en clases del entrenamiento del cuerpo les había ido dando respuesta a causa de los cuestionamientos del maestro para conmigo, sin darme cuenta de que desde el entrenamiento se empieza a afectar mi pensamiento creativo, mi propio ser, el cómo me integro en un grupo, mis emociones y psicologías, así también el grado de sentido de pertenencia frente al oficio. No solo entreno mi cuerpo para la escena. Entreno mis emociones, mi sentido de pertenecía, mi mente creativa que también hacen parte de mi cuerpo pero desde un lugar no tangible, me entreno para la vida.

Nunca he cuestionado el porqué de la exigencia del maestro, pues se que él tiene un final concreto y una búsqueda clara partiendo desde el cuerpo hasta el interior, reconozco que cada uno de sus ejercicios busca despertar en nosotros la particularidad del ser, de sus sensaciones y aguante psicofísico, quizá juega con nuestras mentes desde el entrenamiento corporal pero que mejor que ir descubriéndonos como personas y como actores para la escena a través del conocimiento corporal propio y grupal, del lugar que tomo en el espacio y como me apropio de el, sabiendo que no es enteramente mío, sabiendo que cambiara de energía y que su atmósfera se transformará.

Se empieza a dar otro tipo de lenguaje y comunicación con mis compañeros, éste ya no es a través de la voz, si no que cambia, se da a través de la escucha grupal y del estar en lo que estoy sin distracciones ni otros pensamientos en mi cabeza, también lo asumo como la comodidad y la necesidad de sentirme parte de un grupo, he llegado a sentir momentos en los que hay una fuerte interacción y la energía flota y fluye entre nosotros como si fuéramos una misma célula con muchos micro-cerebros.

¿Qué conflicto u obstáculo le propongo a mi compañero y como el llega a la solución sin evadirlo? En este tipo de ejercicios todo va en la comunicación visual y la conexión corporal que me permito para con él, la confianza que entrego reconociendo la postura de mi cuerpo; y con la mente y el cuerpo firmes. Siendo base en los ejercicios siento que soy ese balance entre el piso y el cuerpo de mi compañero, juntos conformamos la armonía del movimiento y su precisión y sana ejecución.

“Es en el entrenamiento donde aparecen nuevas imágenes para el montaje, donde se acortan las distancias entre el pensamiento y el cuerpo, no hay una mente que ordena y un cuerpo que ejecuta”  Busco comprender esto no intelectualmente si no aplicándolo a mi cuerpo y como se desarrolla en el espacio, pienso que es un tipo de conexión al cual llegamos cuando ya el cuerpo se siente un tanto agotado, aun así, cuando se lleva un tiempo considerable de riguroso entrenamiento  el cuerpo me empieza a pedir más y así encuentro la comodidad, pues ya no estoy cansado ni quiero parar, siento que ese es el preciso momento en el cual los dos mundos inmersos en nuestro cuerpo se funden y forman una sola masa. La creatividad esta lista para salir, la energía está dispuesta a todo sin torpezas y el cuerpo ya no es un solo individuo pues hace parte de esa gran célula que danza a un ritmo común y que vive con propio palpitar.

“un montaje no es resultado del azar…” todo lo que va a escena es producto de lo que se vive en el ensayo y entrenamiento, cada entrenamiento es diferente, puede que tenga los mismos ejercicios y que sean repetidos en mismo orden o aleatoriamente, pero que, o más bien quién cambia. El cambio es interno y mental, encuentro otras imágenes, otro punto de partida para llegar, otra forma, otra emoción, otra mirada, una energía diferente que proyectar, es por eso que el entrenamiento hace parte fundamental del actor y no se debe dejar en el olvido, conociendo que el cuerpo es la única y eterna herramienta del actor vivo para comunicarse con el espectador.

El cuerpo del actor es un sin fin de lenguajes, de provocaciones, de propuestas para llegar a la comunicación con el espectador, quién es el que lee sus movimientos. Cada desplazamiento tiene un porqué y un para que, es una danza entre el espacio, el cuerpo, las emociones del actor y las sensaciones percibidas por el espectador.

Entonces encuentro que todo es útil, no veo la inutilidad de ninguna de las herramientas y técnicas enseñadas por el maestro, no pienso que sea simple educación física, sería incoherente creer esto, se que el entrenamiento es fundamental y completamente necesario para mí como actor y para mi vida misma, porque yo no solo seré un actor en el escenario, también estoy actuando en una vida real, estoy viviendo y el oficio hace parte del día a día, del leer, del aprender; quizá entrenar sea como leer, es aprender de nosotros mismos y proyectar ese conocimiento.

Espero siempre ser terco y ver la utilidad en cada ejercicio de mi entrenamiento para el optimo desempeño de mi oficio, el que ahora puedo decir que estoy conociendo y que me está alejando de ese sueño banal de estrella de Hollywood con el que llegue a la academia, reconozco que me sorprende el cómo se busca la formación actoral pero es algo que me agrada, me gusta y siento que entre más duro y fuerte sea el entrenamiento, así mismo tendré la fuerza moral, mental y física para enfrentarme a lo que se viene que ya está en frente mío.


Juan Camilo Murcia Escobar
Artes escénicas 2013 
Expresión Corporal I
Cod. 20131104160

miércoles, 8 de mayo de 2013

Del cuerpo a la Actuación. 1er Ensayo para el Maestro Carlos Araque Osorio, cuerpo.


¿Las cualidades del actor? Tienen estas acaso un orden especifico, o son ciertos parámetros que debe tener en su repertorio cualitativo, el actor es un ser que desarrolla sensaciones y crea, no hay reglas, no hay un camino trazado para llegar al fin.
La técnica no es más que eso técnica, movimiento, sensación, dolor y aguante del rigor. Es tan física o mental  como el actor lo quiera y permita; pero no se puede solo recaer en la técnica, esta debe avanzar conmigo al ritmo de mi desarrollo como actor.

Un artista no tan artista, al actor crea a partir de accidentes, todo es un accidente, partiendo de la pre-expresividad que genera accidentes de movimientos, pensamiento y re entendimiento del texto, un pintor está sentado y sin desequilibro (es decir que el equilibrio no es parte de su obra) el actor está sentado pero el equilibrio hace parte de su ser, de su estar en escena. Se crea y luego se destruye.

Yo soy el teatro. Aprecio las demás estructuras y formas que juegan en el conjunto para crear una atmósfera propicia, pues este juego es de astucia y saber jugarlo en equipo, pero ¿quién da vida a la escena?, acaso son las luces, el viejo mueble puesto en el escenario o quizá la música, entro en contradicción pues pienso que son parte fundamental y con estos se comunica y se genera la atmósfera deseada, pero el actor es parte indiscutible del desarrollo de las acciones y de poner al público en diferentes situaciones y pensamientos. Mi carne, mis huesos, mis ojos, mis manos, mis pies, mi voz, todo un yo conforma el teatro, soy su morada, soy quien provoca emociones y sensaciones.

Cuando sufro, cuando soy llevado al extremo de las acciones físicas, del entrenamiento, del rigor, de la precisión entonces hay entro en desequilibrio y afloran emociones naturales. (Esto fue experimentado en clase de Actuación con el maestro Diego Zamora) la sensación de sentir el drama y sufrimiento de  no querer pero aun así poder resistir mas la posición estática en la que me encontraba, incapaz de moverme y salir corriendo, generaba en mí impotencia y recuerdos de momentos en lo que me sentí igual. Entiendo y descubro.

La pre-expresividad es necesaria y muy útil para el proceso de la creación,  más cuando hablamos de creación colectiva; el actor es un ser creativo, critico, minucioso y a la vez un tanto exagerado. Es libre de proponer e investigar, de seguir una partitura y fragmentarla, llevarla a sí mismo, interpretarla, volver a la precisión del inicio y darse cuenta que la partitura no ha cambiado, el ha sido quien lo ha hecho.

Autonomía e individualización, ¿somos capaces de entrenarnos por nuestra cuenta? Es el oficio, es el rigor del que se habla y es necesaria la creación de nuestro propio training personal. Aun así, esto también puede ser colectivo e impulsando mas el sentido de pertenecía del grupo.

“el arte más alto es el que esconde todo artificio y no deja ninguna huella del artífice”…

…Como es planteado en el texto, es fácil de entender intelectualmente, pero llevarlo a la práctica depende de una constante búsqueda y desarrollo de técnicas.
Siento que en mi individualidad, soy el único que encontrara el camino para llegar a perder el nutrir de mi pensamiento, el saber de las acciones, el sentir de mis emociones, y en ese mismo perder, reencontrar y estar en mejor forma nutritiva. Cuerpo-mente, mente-cuerpo.

Es muy lejano el hecho de saber controlar mis emociones y es completamente necesario aprender a canalizar esta energía, La memoria emotiva podría llevarme a lugares llenos de desolación y depresión, más que llegar a la cumbre de la felicidad, aunque haciendo un análisis de la lectura, estos podrían transformarse y dar forma a la felicidad.
“el actor en su oficio, debe viajar a la esquizofrenia, ser esquizofrénico, entender, relacionar, sentirlo y vivirlo, pero en la finalidad del oficio, debe regresar del viaje en perfecta salud”

Comunicando con mi cuerpo y sus movimientos, lo sé y lo reconozco desde siempre, es evidente que existe un lenguaje superior o diferente al de comunicarnos por el habla, es el lenguaje corporal, mientras relato el texto, puedo, con movimientos, gestos o miradas, comunicar al espectador una relación diferente entre los personajes, a la que el texto plantea.

El vestido y el forro, es así, una fácil metáfora que plantea el texto, me ayudo a entender; el vestido es lo que se ve, lo que el espectador ve a simple vista, pero el forro es el trasfondo, lo que sucede en creación, en pre-expresión, es lo que fue creado por el actor, lo que transmitirá al espectador, y lo que genera intriga, dudas, preguntas, suposiciones, provocaciones y tantas sensaciones como estrellas hay en el cielo. Es la comunicación entre escena y público.

El forro es el cimiento del vestido, lo que lo mantiene, son sus hilos y tejidos, (causas y pensamientos) es el todo y el nada.